La isla de Holbox es un pequeño trozo de paraíso terrenal al norte de Quintana Roo, en la Panínsula de Yucatán. Con sólo 42 kilómetros de largo por dos de ancho, esta isla se compone de 36 kilómetros de playa de arena blanca y coralina. Es considerada una de las regiones ecológicas más importantes del mundo por ser hogar de una gran diversidad de ecosistemas, además de formar parte de la Reserva Natural Yum Balam.

La isla de Holbox se encuentra justo donde se mezclan las aguas del Golfo de México y el Caribe y se distinguen por ser de las aguas más ricas de la región por lo que la vida marina que la habita es abundante y diversa. Aquí es fácil encontrar tiburones ballenas, mantarrayas y delfines; langostas, pulpos, rayas águilas y tortugas marinas, entre muchas otras especies. La Laguna Yalahau separa la isla de tierra firme y aquí pueden encontrarse más de 150 tipos de aves, reptiles y peces.

Holbox es ideal para quienes aprecian la naturaleza y la tranquilidad en un destino turístico único en el mundo. 

Se puede llegar a la Isla Holbox por vía terrestre (dos horas y media desde Cancún) o en avioneta (20 minutos). Desde los tiempos de los mayas antiguos, la isla ha sido un lugar cuya belleza extraordinaria y tranquilidad ha sido disfrutado tanto por sus habitantes como por los visitantes. 

Hoy en día, Holbox es un pequeño pueblo de pescadores con aproximadamente 2,000 habitantes, con calles de arena blanca en medio de casas coloridas con techos de palapa al buen estilo caribeño donde  la gente se mueve por la isla a pie, en bicicleta o en carrito de golf. 

La Isla Holbox tiene una oferta muy amplia y diversa de hospedaje. Desde sitios de camping y hostales a bungalows y hoteles boutique. Y aunque fácilmente se pueden encontrar especialidades mexicanas e internacionales, Isla Holbox resalta por sus sabrosos platos de pescado y mariscos traídos frescos por los pescadores locales. El plato más famoso es la pizza de langosta. 

Durante los meses de junio a septiembre, Holbox es anfitrión para la congregación más grande del tiburón ballena el pez más grande del mar. Estas criaturas majestuosas, que pueden llegar a medir hasta 15 metros, vienen cada año para alimentarse del plancton. Debido a su naturaleza pacífica, es posible nadar al lado de estos gigantes dóciles y observarlos en su hábitat natural. El nadar con el tiburón ballena es una experiencia inolvidable. 

Asimismo, muchas personas vienen a la Isla Holbox de todo el mundo para la pesca, reconocida mundialmente. Entre la pesca más popular está la pesca con mosca, ya que Holbox tiene el privilegio de hospedar a uno de los hábitat más significativos de tarpon en todo el mundo. Asimismo, durante la primavera y el verano, es posible encontrar una cantidad abundante de macabí, barracudas, pargo, pámpano y jureles, entre otros. 

Asimismo, hay muchas otras alternativas para disfrutar en la Isla Holbox, como paseos ecológicos en caballo, kayak por los manglares, kitesurf, o nadar en el ojo de agua Yalahau. Además, la Reserva Natural Yum Balam no solamente incluye a Isla Holbox, sino también diversos ecosistemas del continente, como es el bosque de corchales más grande de México en el pueblo de Solferino.